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martes, 8 de mayo de 2018

EL HORROR DE AUSCHWITZ O PORQUÉ HAY QUE ENSEÑAR ORATORIA


Una exposición sobre Auschwitz en Madrid reflejaba a la perfección el horror de sus internados. Las penurias, penalidades y castigos por los que tuvieron que pasar, no se pueden resumir en un solo adjetivo. Durante la exposición se explicaban, y se explican, los métodos de tortura, los trabajos forzados y las condiciones “de vida” de las personas que no eran tratadas como tales. Al final de la exposición, llegaban los testimonios de personas que explicaban porqué habían decidido contar  todo aquel horror que pasaron y que vieron. El testimonio de una mujer me llegó especialmente cuando explicaba cómo resolvió el dilema personal de convertirse en altavoz del horror de aquella localidad polaca: “Si tú no hablas de ello, la siguiente persona tampoco hablará de ello” esas eran, traducidas del inglés sus palabras. Este testimonio, al hacerme sentir, me hizo reflexionar.

El testimonio de aquella mujer, valiente, me hizo darme cuenta del valor de la enseñanza de la oratoria: enseñar a contar cosas para que no vuelvan a pasar esas cosas.




Si no enseñamos cómo contar “cosas” es probable que esas cosas no se cuenten. Hasta ahora nunca hemos enseñado a contar cosas, al menos en España, donde como mucho hemos enseñado a repetirlas. Saber contar cosas supone entenderlas para después contarlas. Si no enseñamos a contar cosas es probable que ni siquiera se hagan preguntas en clase, que no se quiera intervenir en una junta de vecinos o ni siquiera se pueda plantear una solución en una empresa. 

Hay muchos otros horrores en nuestra sociedad que no son Auschwitz pero que se llaman violencia de género, suicidio, abuso infantil, drogadicciones... Que hay que contar y sobre las que hay que hablar. Cosas sobre las que no hablamos abiertamente y que continúan sucediendo. Por eso, si no enseñamos a contarlas, nadie las contará y seguirán sucediendo.

Por eso, tenemos que enseñar oratoria en los colegios. Por eso, tenemos que enseñar a comunicar y para que las sociedades progresen, además de tener ideas hay que saber contarlas.



Por eso, desde Grupo BLU organizamos y promovemos la oratoria en el ámbito escolar, para conseguir esa voz. El próximo Torneo de Debate  que organiza Grupo BLU será el II Torneo de Debate Ciudad de Fuenlabrada el día 11 de mayo. 

 


 

Guillermo Sánchez Prieto


                                        

martes, 24 de abril de 2018

En el discurso, como en todo, “estructura es lo que dura”


La frase no es mía, sino del grandísimo escritor y catedrático de estructura económica José Luis Sampedro. La primera vez que la oí fue de labios de Antonio Izquierdo, otro grandísimo sociólogo y demógrafo. El sociólogo la emplea para explicar cómo una estructura demográfica se convertía en tal. De manera parecida observo que muchos discursos no llegan a serlo puesto que no tienen una estructura adecuada. Esa falta de estructura produce un discurso deslavazado, del cual, solo, se entienden datos sueltos, y no una idea general.  




En los cursos de oratoria de Grupo BLU siempre procuramos enseñar a ordenar las ideas primero y a expresarlas después. Así, es fundamental que un discurso esté dotado de estructura. Por eso, la intención de este post consiste en aportar algunas luces y varias soluciones.

Cuando te encuentres preparando un discurso o una presentación resulta muy útil llevar a cabo una tempestad de ideas con todo aquello que se nos ocurra. A continuación, es bueno dotar de una estructura a todas estas ideas y las que se me vayan ocurriendo.

Así, para que puedas tener donde elegir, adjuntamos toda una retahíla de posibles estructuras para que, según la circunstancia, adoptes la que más convenga. Confía en tu intuición a la hora de seleccionar el tipo de estructura.


  1. Causas y efectos: Si se aplica esto pasa aquello
  2. Problema y solución
  3. Hechos, valoración de los hechos y propuesta de solución
  4. Inductivo: de los casos a la ley general
  5. Deductivo: de lo general a lo particular
  6. Por analogía: pasó allí, pasará aquí también
  7. Esquema “teletienda”: problema, soluciones intentadas y fallidas de la competencia y nuestra alternativa
  8.  Cronológico/histórico
  9.  Geográfico: de norte a sur, por estados, provincias…
  10. Según clases sociales
  11. Según grupos de edad
  12. De menos a más emotivo
  13. De menos a más caro o barato
  14. Según estructura económica. (Sectores productivos)
  15.  Hombre-mujer
  16. Según edades
  17. Pros y contras
  18.  Coste - beneficio
  19.  Antes-después
  20. Otra opción es hacer una combinación de varios tipos de estructuras o que incluso cada uno sea un argumento.
  21. Las cuatro “Pes”: problema, posibilidades, propuesta y plan.
  22.  Familiar: cómo afecta a padres/madres, hijos e hijas
  23. Políticamente de izquierda a derecha o viceversa
  24.  … Si se te ocurre alguna más, compártela

Éste tipo de estructuras es especialmente recomendable, también, a la hora de escribir o redactar un texto. Adopta la que, según tu intuición, se ajusta mejor a tu necesidad de discurso. De esta manera transmitiremos más certidumbre a nuestra audiencia y conseguiremos un mayor impacto. Mucha suerte.



 

Guillermo Sánchez Prieto

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