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martes, 10 de enero de 2017

CINCO RAZONES POR LAS QUE ES RENTABLE APRENDER A NEGOCIAR


Uno de los secretos para negociar está en querer negociar, no tanto en saber mucho de negociación o en tener mucha experiencia. Saber mucho de algo no quiere decir que uno tenga "arrestos" para hacerlo. Sin embargo, a través del entrenamiento se puede generar confianza en uno mismo para tener el valor y negociar mejor. Como decía el maestro de judo Macario García “una cosa es saber cómo se hace el judo. Y otra saber hacerlo”. Yo añadiría que otra cosas es querer hacerlo.

No obstante, en sí mismo, saber negociar es rentable. Veamos por qué cinco razones:


1.   Porque se ahorra más: nunca me alegraré lo suficiente de haber negociado con mi banco para poder tener una hipoteca mejor. Sí, con un banco también se puede negociar. Palabra. Yo no negocié el diferencial (Euribor + 0,40%, ya está bien) pero a pesar de todo sí negocié algunas de las condiciones, muy ventajosas para mi y también para el banco. La oportunidad la vi clara cuando el banco me “ofreció” comprar acciones y mi respuesta fue clara: “si vosotros me quitáis la comisión de cancelación parcial, yo compro las acciones”. Así, al final fue un buen trato para los dos. Yo compré acciones, que luego subieron y además quité comisiones. 


2.   Porque se ingresa más: si no hubiera negociado una buena remuneración por mi trabajo no estaría donde estoy. Cuando sabes negociar de verdad sabes justificar por qué pides lo que pides y sabes cómo hacerlo fácil para tus clientes y para que se logre un acuerdo bueno para ambas partes. Me arrepentiré siempre de haber cedido fácil y rápido con algún cliente. Me alegraré siempre de no haberme coartado a mi mismo y pedir lo que creía era justo. Si haces una rebaja que sea a cambio de algo, nunca porque sí.  Incluso si trabajas en una empresa como asalariado es mejor para thay personas que saben decir no, hay asertividad y hay lealtad, no ser exigencias mañana.ihay personas que saben decir no, hay asertividad y hay lealtad, no ser exigencias mañana. negociar. No tiene por qué ser el salario, pueden ser otras condiciones. Las personas que negocian son más respetadas que las que nunca lo hacen. Concesiones de hoy se vuelven exigencias mañana.

3. Porque mejoran tus relaciones: con familia, amistades, pareja, colaboradores, superiores, hijos… Con todo el mundo se puede negociar y con tus seres más cercanos es casi una obligación. El cambio de ciudad o una segunda mascota son asuntos perfectamente negociables. “De acuerdo nos cambiamos de ciudad con una condición, si en un año no estoy a gusto, nos volvemos a donde estábamos” esta  fue la condición que ofreció una mujer a su marido para cambiarse de ciudad. En negociación se le llama cláusula de contingencia. O bien “De acuerdo, una segunda mascota y yo me encargo de todos los costes y gestiones que conlleve otro perro”.


4.   Porque tu empresa será más eficiente: está demostrado que las organizaciones que tienen una fuerte cultura de negociación son, en general, más fuertes. De hecho, una consultora británica especializada en negociación trabaja sólo con una empresa por sector a nivel mundial pues consideran que la negociación es una ventaja competitiva.  En una organización en la que se dice que sí a todo probablemente no sea un sí sincero. Cuando en una organización hay personas que saben decir no, hay asertividad y hay lealtad, no servilismo ni lealtad barata. 



5.   Porque ganas confianza en ti: ¿Quién no se ha sentido bien al conseguir un buen acuerdo para así? Pero saber por qué ha sido un buen acuerdo y por qué se ha conseguido o que no haya sido un fallo de la otra parte. Se trata de saber porqué.



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Guillermo A. Sánchez Prieto 

www.blugrupo.com

miércoles, 3 de junio de 2015

UN MEGÁFONO EN EL AULA

Ahora que vemos más cerca el termino del curso escolar, es bueno reflexionar sobre la labor y responsabilidad del docente antes de su merecido descanso estival. Me gustaría tomar como ejemplo "Escuela de rebeldes" (Lean on me), película dirigida por John G. Avildsen e interpretada magistralmente por Morgan Freeman que narra la historia real de Joe Louis Clark, un director de un conflictivo instituto en Paterson (New Jersey). Me encanta está película y el mensaje vitalista que deja en mi mente de formador cada vez que la veo.

Clark, profesor de dicho instituto en tiempos mejores, es designado por la autoridades para redireccionar su centro años más tarde, en unos convulsos años 80 en plena crisis. Éste se ha venido a menos y está desolado por las drogas, delincuencia, bulling y profesores desmotivados. Las medidas disciplinarias de este director son extremas y contundentes. Pero eficaces y rápidas, mejorando la calidad de la enseñanza en tiempo record. Expulsa a todos aquellos alumnos con historial delictivo o que no han mostrado ningún tipo de interés por su propia formación (lo que me hace pensar cómo se tomaría este tipo de medidas en nuestra sistema actual). Devuelve al profesorado su estatus de formador y hace partícipe al alumnado de su proceso de aprendizaje, haciéndoleS ver que son útiles para la sociedad y que tienen una responsabilidad con la misma. Les hace encontrar el respeto por ellos mismos que habían perdido. Eso sí, todo ello con un bate de baseball en la mano y un ejercito de guardias de seguridad que controlan que las drogas y la violencia no vuelven a los pasillos del Eastside High School.


Una de las cosas que siempre me llamó la atención de esta película es que el director Clark hace uso de un megáfono para hablar dentro de su centro. Clark hizo patente que quería hacerse oír. Que su mensaje llegara con claridad a todos los que estaban participando del trabajo compartido en el centro. Que no hubiera margen de duda a lo que estaba exigiendo y defendiendo. "Representan el 70% del fracaso de nuestros alumnos". De esta forma tan cruda se dirige a un desmotivado profesorado mientras les recuerda que están fallando como educadores. Parece que en estos tiempos donde solemos estar rodeados no solo de sonidos sino de ruidos, a los educadores nos haría falta un megáfono para hacernos escuchar.
 En materia de educación, como en tantos otros aspectos de la vida, todos parecemos tener una opinión válida que queremos defender como si nos fuera la vida en ello
El nuevo educador debe remar entre una marea de opiniones, tendencias y responsabilidades que no siempre son fáciles. En materia de educación, como en tantos otros aspectos de la vida, todos parecemos tener una opinión válida que queremos defender como si nos fuera la vida en ello (y muchas veces sin conocimiento de causa). Hoy más que nunca, el educador debe ser, más que un líder, un ejemplo donde verse reflejado. Una guía por la cual los demás deben caminar. Tendrá que tomar decisiones difíciles. No siempre serán bien aceptadas, no siempre serán agradables. Pero serán necesarias. Porque el buen educador sabe lo que tiene que hacer y no escatimará tiempo ni energías en su desempeño, aunque a veces suponga soledad. Y si hace falta, se atreverá a usar ese megáfono que todos los educadores llevamos dentro para hacernos oír. 

www.talentodocente.es
Y para terminar, recomendar la iniciativa pionera en materia de educación que en Grupo BLU estamos llevando a cabo. TALENTO DOCENTE es un torneo de debate bilingüe para docentes en ejercicio o que quieren serlo donde mejorar las capacidades de comunicación, debatiendo sobre aspectos y dificultades educativas de nuestro tiempo. No pierdas esta oportunidad e inscríbete ya en TALENTO DOCENTE. Los tres primeros inscritos tendrán un 40% de descuento. Mucha suerte y demuestre que tienes talento. Atrévete a ser un docente con un megáfono en el aula.









David Gómez, Grupo BLU