lunes, 8 de mayo de 2017

NO QUIERO DEBATIR COMO ALBERT RIVERA, MUCHAS GRACIAS.


Recientemente leía una entrevista a un joven orador considerado uno de los mejores oradores del mundo. La afirmación me parece cuanto menos cuestionable por imposible ¿cómo se evalúa al mejor orador del mundo? Es algo así como lo de las Misses o los Místers en los concursos de belleza, cuestión de gustos. No hay forma de demostrarlo. Vaya por delante que no quiero quitar méritos a nadie. Sin embargo, reconozco que lo que llamó mi atención y provocó mi curiosidad fue el titular ¿Quieres debatir como Albert Rivera o Pablo Iglesias? Algunos consejos del mejor orador del mundo.




Sinceramente, no creo que Albert Rivera se un modelo de oratoria. Es un orador bastante bueno, no lo niego. Lo que me llama la atención es que se le proponga como modelo. Quizás Pablo Iglesias sí podría tomarse como modelo oratorio en ciertos aspectos, aunque personalmente no esté de acuerdo con muchas de sus ideas políticas.


El paso más peligroso es que se les considere buenos políticos por ser buenos oradores. Ser buen orador es condición necesaria, pero no sufciente para ser un primer espada de la política.


Ser buen político es sólo saber hablar bien. Lo digo por Pablo Iglesias y por Albert Rivera. Me llama a la atención un grupo de Facebook de debatientes que se llama “orgullosos de ser debatientes y mejores que nuestros políticos”. Un político es simplemente alguien que sólo sabe hablar bien o debe ser alguien que debe tomar buenas decisiones. Y sobre todo saber solucionar problemas así como escuchar a la ciudadanía. Me preocupa seriamente que se piense que un político es una persona que simplemente tiene labia.




En alguna ocasión he visto como algunas personas dicen que les gustaría hablar como Pablo Iglesias o como Albert Rivera. Desde mi punto de vista no me parece que una persona se le puede considerar que habla bien si no expresa buenas ideas y sobre todo si no las tiene o no hace por cultivarlas.


Albert Rivera, tiene una voz excelente, buena planta, una sonrisa cautivadora y unos ademanes que mantienen la atención. Sin embargo algunos detalles como el sucedido en la Universidad Carlos III de Madrid me hacen pensar, y no muy favorablemente, sobre la capacidad oratoria de Rivera. En un momento dado Carlos Alsina – el periodista que moderaba el debate entre Iglesias y Rivera- pregunta a ambos líderes por un libro que recomendarían a la multitud universitaria. Rivera responde “Como jurista que soy recomiendo que se lea algo de Kant”. Alsina, moderador, pregunta con astucia “Y en concreto ¿qué recomendaría de Kant?” respuesta de Rivera, “Bueno, en realidad no he leído nada de Kant pero recomiendo que se lea algo de Kant”- acompañado de una risa semi-nerviosa. Lo siento, pero no me parece que sea ejemplo de un gran orador y mucho menos un gran debatiente pues quedan patentes varios aspectos que quedan para el aprendizaje de quien quiera ser un gran debatiente:

  • Falta de estrategia. No puedes decir nada que no puedas defender hasta el final.
  • Falta de conocimientos. Una persona medianamente instruida podría responder “Crítica de la razón pura” o “Crítica de la razón práctica” aunque no haya leído ninguno de los dos y al acabar el acto corra desesperado a leerlo en una Tablet.
  • Falta de picardía. Dicho de otro modo, la mentira es necesaria y más en un terreno como la política.


Todo esto se podría aderezar con un manejo del humor, sin acritud, bastante mejorable. Véase el debate con Pablo Iglesias mediado por Jordi Évole.


Si me preguntasen si quiero debatir como Rivera, a día de hoy respondería, no gracias.



 
Guillermo Sánchez Prieto


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miércoles, 3 de mayo de 2017

LA MEJOR PELÍCULA PARA ENCONTRAR EMPLEO (O NO)


Dedicado a quienes, de verdad buscan empleo

Una de las mejores películas que he visto en los últimos años que aborda el tema de la crisis económica y la empleabilidad de los últimos años es The company men (John Wells, 2010). Esta película relata la crisis de un gran grupo empresarial en el que su cúpula directiva prefiere sacrificar empleos a renunciar a privilegios, excesos y frivolidades. De manera progresiva se sigue la historia de tres empleados que dejan de serlo. A partir de ahí se observan tres actitudes que reflejan valores y manifiestan comportamientos sobre cómo encontrar o no empleo. De hecho, esta película es una de las  tareas casi obligatorias en nuestro curso Trabaja en seis meses (o te devolvemos el dinero). 



Veamos los tres caracteres:

El sobrado. El personaje interpretado por Benn Affleck es el del habitual hombre de empresa excesivamente seguro de si mismo, confiado en que él no debe acometer ciertas tareas y que va a encontrar empleo en cuestión de semanas. La realidad le indica que ni es tan bueno como se cree ni el mercado está tan fácil como se pensaba. Este personaje no encuentra un empleo hasta que toca fondo. Es interesante ver cómo se comporta en los momentos previos a las entrevistas y durante las mismas. Realmente no invierte su tiempo en nada productivo pues piensa que está todo conseguido y que no hay que hacer nada. Finalmente ha de aceptar trabajos que nada tienen que ver con su trayectoria profesional y hasta que no toca fondo y se ve obligado a trabajar de albañil, no despega. Moraleja: ponte manos a la obra cuanto antes y acepta algo para después negociar. Siempre estás a tiempo de salir, pero no de entrar. La mejor frase: “no puedo parecer un imbécil más con un currículum en la mano. Tengo que parecer un triunfador“

El cobarde. Chris Cooper encarna la imagen de un hombre leal a la compañía en la que ha estado toda su vida trabajando. Cuando es despedido, la situación le supera y no sabe qué hacer. De hecho apenas da algún paso y ruega por un trabajo, casi lo mendiga. Es interesante observar de este personaje cómo se deja presionar por su pareja, por su hija y por la situación. Incapaz de decir no. Moraleja: cuanto antes aceptes que estás en el desempleo, antes comenzarás a buscar trabajo de calidad. La mejor frase: “no sé qué está pasando pero me he escondido aquí durante todo el día”.

El resolutivo. Tommy Lee Jones interpreta el papel de un hombre de la empresa que codo con codo levantó junto al dueño un emporio industrial de cientos de millones de dólares. Es el más rápido en aceptar que las cosas son distintas, que ya no tiene un empleo y también es el más rápido en ponerse manos a la obra. Sus motivaciones no son el dinero fácil y una vida lujosa. Sus motivaciones son crear empleo de calidad y vivir su vida laboral con pasión y sentido. Moraleja: si nadie te da una solución crea la tuya propia. La mejor frase: “siempre he dicho lo que estaba bien y lo que estaba mal y esto esta mal”.

¿Qué papel estás interpretando? ¿Qué papel quieres interpretar? De ti depende. Buen cine y buen trabajo.



 
Guillermo Sánchez Prieto


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lunes, 17 de abril de 2017

ESCUELAS DE DEBATE ¿FACTORÍAS DE LIDERAZGO?

Por favor, que el titular no llame a engaño. Empleo la palabra factoría aunque en realidad sería más preciso hablar de escuelas de líderes, aunque en muchos casos se están dando auténticas factorías de líderes en serie con todos lo peyorativo que esto conlleva.

En numerosas universidades y centros educativos se llevan a cabo supuestas escuelas de debate que en realidad son factorías, esto es, se hacen las cosas en serie, que no en serio.  Una escuela requiere de maestros, no solamente entrenadores. Una escuela requiere de una serie de principios, no sólo de una serie de técnicas.  Una escuela requiere de valores. Creo que muchas ocasiones estamos confundiendo escuelas de debate con fábricas de oradores. 



En el club de debate de la Complutense, no en el que hay ahora, sino en el originario, del cual me precio de ser uno de sus pioneros, competíamos muy poco pues apenas había competiciones. Nuestra ocupación fundamental era crear una escuela de pensamiento universitario. La oratoria y la dialéctica no eran sino una excusa para plantearnos cuestiones más profundas y universitarias de verdad. Organizamos tertulias con profesores universitarios, cursos de filosofía de fin de semana, foros científicos, ciclos de conferencias, encuentros temáticos sobre obras concretas…en definitiva, no nos concentrábamos en ver quién habla mejor, sino en lo que teníamos que aprender antes de hablar. Hoy día parece que las cosas se hacen al revés y que primero se enseña a hablar antes que a pensar, al menos en las escuelas de debate. Intuyo que tal reflejo será también el de la política.

El acto de comunicar requiere tener ideas. Miguel Ortega de la Fuente, el fundador del primer club de debate en España, el de la Universidad Complutense, acostumbraba a decir que la primera norma para hablar en público era tener algo que decir. De un sentido común aplastante. Por eso resulta fundamental aprender a pensar antes que a hablar. Y para poder pensar y aprender es necesario escuchar y no hablar. Resulta curioso que en casi todas las sociedades iniciáticas, como por ejemplo la masonería, cuando un aprendiz entra en sus filas lo normal es que durante el primer año no hable en los encuentros y que sobretodo se limite a escuchar. Quizás algo tenemos que aprender.


Si de verdad queremos que nuestros clubes de debate sean escuelas de líderes y no sólo fábricas de oradores tenemos que repensarnos muchas acciones. Si de verdad queremos que los miembros de la sociedades de debate sean auténticos líderes que provocan cambios pensemos en qué piensan esos futuros líderes. Que conste que no quito ni un ápice de necesidad a los torneos de debate ni a las competiciones de debate, pues ¿cómo pretendemos crear emprendedores y que las personas se arriesguen si ni siquiera se atreven hacer una pregunta en clase? Es hora de dar la palabra pero también de estimular ideas. Es hora de enseñar a pensar antes de hablar.

 







Guillermo Sánchez Prieto

Alan Cirlin estará el 20 de abril a las 19:30 en el Colegio Mayor Universitario Jaime del Amo (Avda. Gregorio del Amo, 5) impartiendo la conferencia 
 "CÓMO APROBAR EXÁMENES CON MENOS ESFUERZO" Sortearemos entre los asistentes cuatro ejemplares de "Éxito universitario en 119 consejos"
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martes, 11 de abril de 2017

CÓMO GANAR VENTAJA EN UN DEBATE CON UNA METÁFORA


Los tres modos de persuasión de Aristóteles, basados en una sabiduría académicamente convencional, son por ahora los tres mejores métodos para planificar argumentos, tanto a favor como en contra. Dirigir tus esfuerzos a ser el bueno de la película en un debate utilizando evidencias y argumentos que son aceptables por tu audiencia (Ethos), intentar utilizar historias o ejemplos que sensibilizan o incluso enardecen los ánimos de la audiencia (Pathos). Y construir argumentos utilizando lógica sencilla y poderosa para que la corrección de la posición que defiendes sea obvia (Logos).

http://www.blugrupo.com/libros/30/exito-universitario-en-119-consejos

La sabiduría convencional evolucionó a una era pre industrial, pre-moderna, y pre-nuclear. Pero la sabiduría popular dice que uno debería mirar a los problemas desde una nueva perspectiva “míralo desde la perspectiva de otra persona” “camina una milla en sus zapatos” “¿cómo crees que se sienten ellos?”

El pensamiento premoderno tendía a considerar los problemas de persuasión como sucesos aislados. La mente del oyente era una tabula rasa en la que escribir tus argumentos y pruebas. Pero la mayor parte de la gente del mundo real no aceptan los argumentos ajenos de manera acrítica. Su cabeza está llena de pensamientos prioritarios.

Creo que un enfoque moderno para la persuasión debería ser más relativista e integrado. ¿Quieres cambiar las creencias de una persona (actitudes, valores, comportamientos, etc.)? Comienza intentando identificar todas las creencias relevantes de esa persona. Pero, de manera realista ¿cómo puedes hacer eso? Es fácil, haz que te hablen acerca de sus opiniones en lo relativo a lo que se está discutiendo (O algunos ejemplos típicos del grupo al que pertenezcan). Cuando hagan esto casi seguro que utilizarán sus creencias de apoyo claramente para defender su posición.

Reconoce entonces que cualquier intento de cambiar una creencia es probable que fuerce una oposición activa desde un conjunto de creencias que se apoyan mutuamente. Y es extremadamente difícil en el contexto de un debate persuadir a un audiencia cuestionando sus creencias de una en una. Es algo análogo a intentar ganar una docena de mini debates simultáneamente más que ganar uno grande.

Así que ¿Cuál es la respuesta? ¿hay una respuesta? Sí.

Piensa en términos de grandes perspectivas más que en argumentos individuales. Toda gran creencia que está en la mente de una persona se construyen sobre una variedad de sub creencias. Y todo el mundo tiene multitud de grandes creencias según el tema y el contexto. Sea respecto a a las drogas, el desempleo, la inmigración, impuestos, calentamiento global, Oriente medio, etc., etc., etc.


Así que no te metas en un jardín y pierdas el precioso tiempo de un debate argumentando sobre distintas sub creencias. Argumenta, desde  una perspectiva comparativa. Aristóteles posicionó tres modos de persuasión, ethos, pathos, y logos. Me gustaría ofrecer otro modo de persuasión que puede que nunca se le ha ocurrido Aristóteles: cambio de perspectiva. Es una forma de persuasión muy Einsteniana y relativista. No es una línea de argumentos y evidencias construido de manera gradual. Es un súbito golpe de consciencia, una Gestalt, no Epifanía, un momento Eureka. Probablemente se alcanza mejor a caracterizar el sistema presente como una metáfora y entonces ofreciendo una metáfora superior que caracteriza tu meta persuasiva.

Supongamos que quieres que el sistema educativo enfatice los premios más que los castigos. Compara a la educación moderna como una especie de cámara de tortura de la edad media. Busca los paralelismos que pueden ser aceptables para tu auditorio. Ambos tienen reglas estrictas; ambos tienen supervisores severos, ambos enfatizan la disciplina por encima de la libertad; ambos pueden ser muy desagradables para muchos de sus “ invitados “ durante gran parte del tiempo que pasan ahí; ambos pueden destrozar el espíritu creativo con una rutina que atonta, ambos tienden a azotar para hacer lo que hay que hacer más que hacer atractivo que se comporten adecuadamente con los incentivos adecuados.

Descaracteriza tu sistema educativo alternativo según lo que tengas en mente. Digamos, por ejemplo, que quieres promocionar un sistema educativo que combine el valor educativo de un museo cercano a los chicos y la diversión de una sala de videojuegos. Puede que lo llames un enfoque de carnaval para la educación. Y pregunta en donde tendrían los estudiantes una educación mejor. ¿De una manera ligeramente temerosa y dolorosa como la de una cámara de tortura o en un sistema educativo ambientado en un carnaval?


Reduce el tiempo que pasas comentando sus creencias y enfatiza la validez de tu metáfora tanto del sistema actual como de tu propuesta de sistema educativo. Entonces, intenta dejar la decisión de quién gana el debate en la superioridad de tu sistema.

Sí, para el final del debate, puedes conseguir que tu audiencia acepte, al menos en parte, tu perspectiva nueva y diferente, eso puede llevar a una victoria fácil. Y cuando se utiliza de manera efectiva en el mundo real, esta técnica puede llevar al cambio más poderoso y completo de las creencias, actitudes y valores de tu auditorio.


 Doctor Alan Cirlin

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Alan Cirlin estará el 20 de abril a las 19:30 en el Colegio Mayor Universitario Jaime del Amo (Avda. Gregorio del Amo, 5) impartiendo la conferencia 
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lunes, 3 de abril de 2017

LO MEJOR QUE LE PUEDE PASAR A UN DOCENTE

Una de las mejores cosas que le puede pasar a un docente, además de que le paguen un salario generoso, es aprender de sus estudiantes. Cuando ves que tus estudiantes son capaces de enseñarte algo que no sabías, experimentas algo satisfactorio para lo que no encuentro término. Compruebas que efectivamente han atendido a la materia y también te das cuenta de que la han interiorizado. Pero sobre todo se experimenta una especial conexión.


Hace un par de semanas experimente esta situación. Ocurrió algo sorprendente en la signatura de negociación en ICADE. En dicha asignatura dedicamos un pequeño módulo a la toma de decisiones como paso previo a la negociación. Una estudiante de Estados Unidos, junto con un grupo de compañeros, estaba realizando una práctica del método FORDEC que nos enseñó el piloto de aviación Luis montes.


El método, explicado de manera sencilla, consiste en seis pasos de los cuales el primero consiste en enumerar y detectar los hechos de la situación que queremos solucionar. Una vez recopilados todos los hechos, el paso siguiente consiste en proponer opciones. Por lo general cuando llevamos a cabo este método con empresas y organizaciones, lo normal es que los participantes aporten sus ideas de manera ocurrente según les viene a la cabeza y simplemente las vuelcan en el papel.

Mientras tutorizaba a los grupos en este segundo paso del método me sorprendió muy mucho lo que se ve en la fotografía. 


Aquel grupo había planteado todas sus opciones con el siguiente encabezado: “Yo puedo…”. Aquel inicio de frase me llamó poderosamente la atención pusto que era una forma de concienciarse y creer de verdad que uno puede hacer algo ante un problema determinado. El efecto poderoso de las palabras siempre es una recompensa. Así, este grupo de chicos me enseñó que es muy poderoso comenzar cada uno de los puntos de las opciones del método FORDEC con las palabras yo puedo o podemos hacer…

Espero que este post valga como agradecimiento a este grupo de alumnos y en especial a la estudiante de la cual surgió la idea de manera serendípica, como se dice en la jerga científica.

Sin duda una innovación que incorporaré a partir de ahora al método FORDEC y que debo a la genialidad de la estudiante Celia Giancola. Thank you Celia!!!

 
Guillermo Sánchez Prieto

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lunes, 27 de marzo de 2017

PRESENTACIÓN DE REGLAS SENCILLAS PARA EL ÉXITO UNIVERSITARIO

Hola. Sean todos muy bienvenidos. Por favor, sentaos, relajaos y disfrutad de la lectura. Mi editor, Guillermo Sánchez Prieto, me pide contribuir con algunos pensamientos sobre tres de mis libros de los que se formó una muy buena opinión como para traducirlos y publicarlos. 

Debido a la próxima publicación de mi libro sobre habilidades de estudio, comenzaré con eso. Pero antes de empezar, me gustaría agradecer a Guillermo y todo su equipo por un trabajo duro. Aprecio su fe en mis esfuerzos y les deseo grandes éxitos en todas sus aventuras.

http://www.blugrupo.com/libros/30/exito-universitario-en-119-consejos
Éxito universitario en 119 consejos fue una idea sencilla pero compleja de organizar y agrupar. Está basada en tres creencias fundamentales:

Primera: conforme continúas haciendo algo, te vuelves mejor en eso. Cometes menos errores, eres más eficiente, y disfrutas más. Personalmente, yo estudié en cuatro universidades distintas obteniendo tres títulos distintos. Y con el tiempo aprendí muchos atajos y trucos para alcanzar resultados excelentes.

Segundo: trabajar más duro no significa automáticamente una mejor experiencia de aprendizaje. Muy a menudo quiere decir justo lo contrario. El estudiante al que se le presenta una lección como algo fácil de seguir y entender, es más probable que aprenda esa lección más rápidamente y más detalladamente que en una en la que tengan que trabajar duro para completarlo. Sí, algunos materiales son más difíciles que otros de comprender. Pero es (o debería ser) trabajo del docente encontrar la manera para que el material más difícil sea más fácil de entender y dominar.

Y tercero: la educación debería ser divertida. Incluso aprender una materia difícil debería ser divertido. Aprender es una actividad muy natural. Casi todos los animales en la naturaleza son máquinas de aprendizaje: aprenden de la experiencia, la observación y del ensayo y error. A las personas les gusta aprender, así que ¿por qué tendrían que necesitar un libro como el mío para explicar formas fáciles para aprender en la universidad?


Es debido a que la mayor parte de los estudiantes cuando llegan a la universidad ya han perdido el amor por aprender. Se les ha presionado con exámenes y con fechas tope. Se les ha aburrido hasta la extenuación con el cansancio y la repetición. Y sobre todo, han visto su inteligencia insultada con reglas innecesarias, requisitos ridículos y un montón de trabajo sin sentido. Se les ha sobrepasado con aprendizajes absurdos y materiales que no inspiraban, presentados por educadores que no inspiraban.

Y por favor no me entendáis mal; no quiero enfatizar demasiado. Hay miles de educadores verdaderamente sobresalientes en cualquier lugar. Pero también hay demasiados docentes que deben trabajar en otros sitio para llegar a final de mes. Las prioridades de los gobiernos hacen que sea imposible para los colegios pagar lo suficiente de manera que tienen que trabajar en otro lugar. Y demasiada parte del tiempo y energía que podrían ser decicados a mejorar la calidad de su enseñanza, se ven ensombrecidos por una ingente cantidad de burocracia exigente sobre informes de desempeño y asistencia a seminarios “educativos” así como numerosos formularios, archivos y tonterías. Bien, supongo que tú en las trincheras, sabrás de lo que estoy hablando.

En esta luz, mi texto sobre la reglas sencillas está diseñado para ayudar a los estudiantes a superar el casi inherente tedio de la educación moderna. Y ayudarles a conseguir una educación real para su compromiso, energía y esfuerzo.

 Doctor Alan Cirlin

De la mano de Grupo BLU, Alan Cirlin visitará España del 17 al 23 de abril. Si quieres que el Doctor Cirlin visite tu centro o institución, contacto con nosotros en info@blugrupo.com o llamando al 657845569


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ENGLISH VERSION
 
Hello, hello . . . You are all very welcome. Please sit back, relax, and enjoy the read.  My Publisher, Guillermo Sánchez Prieto, asked me to contribute a few thoughts about three of my books which he thought highly enough of to have translated and published. Since my study skills text is just being released, I’ll begin with that.  But before I start, I would like to thank Guillermo and his entire staff for all of their hard work. I appreciate their faith in my efforts and wish them tremendous success in all things.

http://www.blugrupo.com/libros/30/exito-universitario-en-119-consejosSimple Rules for Success in College.  It was a simple idea but a complex undertaking to compile and organize.  It was based on three fundamental belief:



First, as you keep doing something, you get better at it. You make fewer mistakes, become more efficient, and enjoy yourself more. I studied at the four different universities for nine years, earning three degrees. And over that time I learned a lot of short cuts and easier ways to achieve top quality results.

Second, Working ‘harder’ does NOT automatically mean a better learning experience.  Quite often it means the exact opposite. The student who is presented a lesson which is easy to follow and easy to complete, will likely learn that lesson more quickly and more thoroughly than one they have to grind their way through to finish. Yes, some materials are more difficult to comprehend than others. But it is (or ought to be) the job of the teacher to find a way to make that difficult material easier to understand and to master.

And third, Education should be fun. Even learning the difficult material ought to be fun.  Learning is a very natural activity. Almost all animals in nature are learning machines: They learn from experience, observation, and trial and error. People like to learn, so why should they need a book like mine to explain ways to make college easier? 


It’s because by the time most kids get to college they have had the love of learning beaten out of them.  They’ve been stressed and pressured by testing, and deadlines. They’ve been bored to tears with dullness and repetition. And they’ve had their intelligence continually insulted by needless rules, ridiculous requirements, and nonsensical busy work. They have been overwhelmed with rote learning methods and uninspired educational materials presented by uninspired educators.

And please don’t get me wrong; I don’t want to overstate my case. There are thousands of really outstanding educators everywhere you go.  But you’ve also got too many teachers who must work two jobs just to make ends meet. Government priorities make it impossible for schools to pay them enough so they can raise their families. And too much of the time and energy they can devote to the quality of their teaching, is syphoned off by a rising tide of bureaucracy demanding assessment reports and attendance at ‘educational’ workshops, and the completion of innumerable forms, files, and foolishness.  Well, you in the trenches know what I’m talking about.

In this light, my simple rules text is designed to help students overcome the almost inherent mindless tedium of modern education and to
enable them to get a real education for their commitment, energy, and effort.


 Doctor Alan Cirlin


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lunes, 20 de marzo de 2017

INDIANA JONES, EL EMPRENDEDOR

Pertenezco a una generación que creció con las películas de Indiana Jones. Para algunos expertos en mitología clásica, como Carlos García Gual, Indiana Jones es un auténtico héroe. Pues sin tener superpoderes es un prototipo de héroe, viajero impenitente que acude a lugares remotos en los que descubrir tesoros y reliquias con un alto valor, que no precio. 


Sin embargo, aunque Indiana Jones no es un arqueólogo al uso pero sí es un verdadero héroe, quizás sin saberlo tiene algunas de las características del emprendedor modelo que, más que nunca hoy en día, tiene mucho de heroico. Algunas de sus características como “emprendedor” y de las que podemos aprender son:
  1. Sabe a dónde quiere ir: tiene siempre un destino claro y sabe por qué quiere llegar a ese lugar ¿Sabes a dónde quieres llegar cuando emprendes?
  2. Tiene siempre un objetivo concreto a conseguir: puede ser el Arca de la Alianza, puede ser la calavera de cristal o unas piedras mágicas pero persigue algo concreto. Y todo lo que quiere encontrar tiene una razón de ser o una finalidad superior que está al servicio de algo más importante que la cosa en sí. ¿Tienes claro para qué quieres emprender? ¿Sólo por el dinero? ¿O por ayudar a alguien o a alguna causa?
  3. Primero elige dónde, después con quien: sus compañeros de viaje no los elige desde el miedo, son ellos los que se quieren subir a su tren. Como decía Fernando Trías de Bes en El libro negro del emprendedor no debes tener un socio sólo por miedo o por no estar solo. Hay que tener un socio porque es la persona ideal.
  4. Tiene principios y valores: aunque busca la fortuna y la gloria, lo que hace no lo hace por el dinero ni por la recompensa económica. Lo hace por una serie de principios. Puede ser justicia, puede ser compartir un tesoro con otras personas… Y tú ¿a qué causa quieres ayudar?
  5. Siempre tiene un enemigo claro: El enemigo de Indiana Jones no es el nazismo, es lo que representa ¿Y tú? ¿Emprendes para luchar contra qué o  para solucionar qué?
  6. Hace lo que le gusta y lo que se le da bien: Le gusta enseñar, descubrir, aprender, conocer otras culturas ¿y a ti? ¿Estás haciendo lo que te apasiona? ¿O sólo lo que se te da bien?
  7. Disfruta con el viaje más que con el destino: Indiana Jones disfruta del trayecto, de los pequeños logros, de las dificultades, de los impedimentos y de los problemas. Eso es emprender, una aventura que nunca acaba y de la que nunca hay que dejar a disfrutar, pase lo que pase.
  8. No abandona nunca: El que la sigue la consigue. Más que nunca esa máxima la persigue indiana Jones y debe ser la norma de todo emprendedor. Como decía Napoleón Hill  en su celebérrimo libro Piense y hágase rico: “los que abandonan nunca ganan. Y un ganador nunca abandona


A todos, buena aventura emprendedora.

 
Guillermo Sánchez Prieto 


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